El conductor ?

Hui, les declaracions a El Pais de F. Viva, un maquinista amb 25 anys d‘experiència que ha fet més de cent vegades el mateix trajecte que el metro accidentat:

«A lo largo de la curva el tren pega bandazos, vibra incluso cuando se circula por debajo de los 40 por hora. Las ruedas chirrían por el mal estado de las vías, que están casi rizadas. Hay baches. Y la curva está señalizada desde hace sólo unos dos años, después de múltiples reclamaciones de los trabajadores», explica el maquinista. «No me extraña que los viajeros suelan quejarse. No han renovado el túnel. Y las vías están viciadas en todo el tubo. Incluso las traviesas son aún de madera y balastro, cuando en las líneas renovadas todo eso es de cemento», apostilla.

I no solament això:

«Hace tiempo la empresa suprimió la mayoría de las revisiones programadas, porque el material es muy, muy justo y eso supondría reducir aún más las frecuencias, que ahora mismo ya no son gran cosa” (…) Pero también la iluminación es muy deficiente. «Hay pequeños pilotos de plástico que no sirven de mucho. Y los faros del propio tren no alumbran toda la distancia necesaria para detener el tren». Además, cuando se levanta el pie del pedal de aceleración se enciende una luz, que los conductores llaman el hombre muerte. Pero ese temporizador tampoco funciona adecuadamente. «Tan sólo después de 30 o 40 segundos», dice Viva.